Cliente Digital: ¿cómodidad o engorro?

Internet y la Nueva Era

Internet hace posible crear al cliente digital como una forma nueva de contratación, comunicación y tratamiento de datos.

Con el marco jurídico del sector, compañías y mediadores, han tenido dificultades para dotar de validez jurídica los contratos que se venían haciendo.

A los documentos relativos al consentimiento para el tratamiento de datos, se ha unido la obligatoriedad de firmar el presupuesto de seguro.

Una cuestión ésta nada baladí si tenemos en cuenta las contrataciones online o la venta a puerta fría o mediante llamada telefónica.

Además, los aseguradores solicitan en todo momento la documentación que avala el contrato, confiriéndole viabilidad y veracidad.

Teóricamente, ficha técnica, permiso de circulación y carnet de conducir son documentos imprescindibles para hacer la póliza.

cliente-digital

La Informática como pilar del desarrollo

Los grandes grupos aseguradores han ido desarrollando técnicas informáticas para garantizar que todos esos requisitos se cumplen.

Las aseguradoras también solicitan al mediador que suban a sus portales una copia de estos documentos si son ellos los que hacen la póliza.

Hoy todo está informatizado, por lo que, el mediador bajo su responsabilidad, deberá facilitar toda la documentación requerida.

Una transacción de la que quedará registro informático.

Se va imponiendo la firma digital de la póliza por parte del cliente, así como los textos legales, el consentimiento RGPD o la orden SEPA de domiciliación.

En resumen

La compañía o el mediador que actúe en su nombre, para poder realizar el contrato con los requisitos exigidos y las garantías legales, necesita:

– Documentación del vehículo: ficha técnica y permiso de circulación

– Carnet de Conducir del Tomador si éste aparece en la póliza como conductor. También los de otros conductores que se pretendan declarar.

– Documento firmado por el cliente para el consentimiento del tratamiento de sus datos (RGDP).

– Presupuesto firmado por el cliente dando conformidad al mismo.

– Una vez emitida la póliza, copia firmada del contrato.

– Documento firmado de domiciliación bancaria SEPA.

El proceso burocrático

Cada vez es más complicado para los mediadores adaptarse a todo este proceso burocrático de contratación.

Aquellos con oficinas físicas quizás lo tengan más fácil, pues, basta con explicar al cliente en qué consisten cada uno de los documentos.

El cliente siempre se irá más conforme si le facilitas una copia de los documentos que ha firmado.

La venta de seguros a puerta fría es muy complicada, el ciudadano de a pié recela y desconfía muchísimo. Y si ha de firmar, mucho más.

La venta de seguros por teléfono se hace igual que las contrataciones de servicios telefónicos.

Es decir, en vez de firmar los documentos, se hace una grabación al cliente tras leerse el texto legal.

Asimismo, se graba al cliente confirmando el resto de datos necesarios y su consentimiento.

Y en este sentido, la póliza y el resto de documentos a firmar por parte del cliente se puede mandar posteriormente por email tras la contratación.

Haz un Cliente Digital

La recomendación es siempre hacer un cliente digital, tan sólo necesitas un correo electrónico y un número de teléfono.

Puedes ahorrarte así la obligación de gestionar algunos documentos. Le llegarán al cliente directamente por email para su firma digital.

Contratar a través de una oficina siempre ha ofrecido mayor confianza. Sin embargo, esta es una tendencia que está cambiando.

Con la nueva legislación, el asegurado tiene un período de tiempo para retractarse de la adquisición del servicio y anular la póliza.

Y la Ley de Contrato de Seguro hace posible que el asegurado pueda anular su póliza con un mes de antelación enviando un simple escrito a la cía.

Desaparición progresiva de la oficina física

La contratación digital está desplazando, si no lo ha hecho ya, al resto de medios tradicionales.

Es lógico en cierta manera…

En la España más conectada que nunca, existe internet prácticamente en todos los hogares.

Y el 80% de los seguros que se venden son seguros personales; auto, moto, furgoneta, hogar, salud, vida, decesos…

Cuando accedemos a las webs de las compañías o a muchos comparadores, tenemos las coberturas explicitamente resumidas.

Podemos descargarnos el presupuesto con las garantías que queremos contratar y el condicionado general con el alcalce y sumas aseguradas.

Lo tenemos todo a un golpe de click y no ocupa lugar dentro de una carpeta en nuestro ordenador o almacenado en la cuenta email.

No se estravían los documentos, no se estropean y lo tenemos a mano para cualquier consulta.

Convertirse en cliente digital tiene sus ventajas, tanto para la compañía, como para el asegurado.

Se elimina el papel, las firmas presenciales, y las comunicaciones como la devolución de recibos, siniestros o anulaciones.

Comucaciones que se enviaban por correo ordinario, y que en ocasiones, no se recibían a tiempo o directamente no se recibían.

Los avisos ahora se trasladan mediante correo electrónico y todo se agiliza.

Además, existe el burofax electrónico jurídicamente validado para cualquier proceso de comunicación o reclamación.

De esa forma, nunca podrá alegarse que no ha sido recibido.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto. Puedes leer más en nuestra política de cookies.

Cerrar